Noche de Perseidas en Granada (12/08/2017)

El pasado día 12 de agosto fue el pico máximo de las Perseidas y muchos de vosotros vinisteis a disfrutarlas con nosotros. Fue una velada extraordinaria, tanto por la buena noche que hizo (oscura y sin nubes que importunaran) como por vuestro interés, da gusto mostrar las maravillas que tenemos ahí arriba a ojos que de verdad lo disfrutan con ilusión. Quiero compartir unas fantásticas imágenes que algunos de vosotros hicisteis durante el evento, mostrando el fascinante cielo que teníamos sobre nuestras cabezas. Estad atentos porque, vista la gran aceptación de la actividad, organizaremos nuevas observaciones próximamente. Lo dicho, un placer contar con asistentes con vuestro entusiasmo y nos vemos en breve. Aprovechad estas noches de verano para refrescar lo que aprendisteis ese día:

Ver las Perseidas en Granada

Como ya sabéis, cada agosto tiene lugar una de las lluvias más fructíferas en cuanto a su observación, no tanto por el número de meteoros por hora (que puede llegar a alcanzar unos considerables 150 meteoros por hora) sino por las condiciones benignas de la meteorología estival.

Este año queremos organizar, por vez primera, una observación grupal para disfrutar de este evento, y para ello estaremos con nuestros equipos en la carretera antigua de Granada a Almuñecar, con diversas actividades preparadas:

-Observación (por supuesto) de meteoros, con explicaciones sobre el fenómeno.

-Observación a través de diversos telescopios: veremos Saturno, Júpiter y numerosos objetos de cielo profundo: nebulosas, galaxias, cúmulos de estrellas…

-Explicaciones para aprender a guiarnos por el cielo (ayudados por punteros láser), charlas sobre temas diversos y actividades enfocadas a los más pequeños.

-Uso de grandes prismáticos para perdernos por distintos rincones del cielo.

-Opción de cena campera, consistente en dos bocadillos y un refresco (por 6 euros, previa reserva).

-Observación, para culminar, de una impresionante luna emergiendo por el horizonte.

La actividad será completamente gratuita, con opción a fletar un autobús si un suficiente número de asistentes lo solicita (en ese caso habría que abona un extra). A todos los que vayáis os recordamos que es necesario cumplimentar la solicitud de inscripción en el siguiente enlace:

http://www.turismoastronomico.org/perseidas-2017/

Os dejo el cartel de la actividad, os esperamos a todos los interesados, seguro que pasaremos una noche especial.

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En la palma de la mano celeste (Sh2-157)

Casiopea OB2 es el nombre de una de las asociaciones estelares con las que más podemos disfrutar desde nuestra posición en la galaxia. Se encuentra a unos 8000 años luz de nosotros, ocupando un lugar importante en el brazo de Perseo (uno de los dos principales brazos de la Vía Láctea). Un gran número de objetos conocidos se engloban en esta región, destacando entre ellos M52 y NGC 7635, la nebulosa de la Burbuja. Hoy vamos a ver su mayor región de proliferación estelar, una enorme masa nebulosa que actúa como principal motor de formación de estrellas. En la siguiente imagen podemos apreciar, arriba a la derecha, a M52, y justo a su izquierda asoma NGC 7635. El centro está presidido por el objeto protagonista de este artículo:

Se trata de Sh2-157, descubierta en 1959 por Sharpless, una nebulosa de emisión con un diámetro que supera los 200 años luz. Presenta dos regiones bien diferenciadas: la primera de ellas (también conocida como Simeis 274) es una burbuja de gas que se ha formado en torno a un pequeño cúmulo denominado Basel 3. El centro está presidido por WR 157, una estrella Wolf-Rayet cuyos potentes vientos están moldeando el entorno de la nube, ionizando el gas con su radiación ultravioleta. También se llama SAO 20512 y tiene una magnitud de 9.6, visible por tanto con cualquier instrumento óptico. La nebulosa en torno a la estrella adopta una disposición anular muy extensa y difusa, fácilmente apreciable en fotografías de larga exposición. La parte más meridional es más débil, ionizada por algunas estrellas de tipo espectral OB, y en ella podemos ver Sh2-157a, una pequeña zona más brillante que destaca sobre el resto. Se pueden individualizar hasta 11 regiones HII en la gran masa de hidrógeno, y se han encontrado múltiples objetos extremadamente jóvenes (cuerpos Herbig-Haro y estrellas T Tauri, entre otros), muestra directa de que esta fábrica de estrellas sigue trabajando a pleno rendimiento.

Si queremos observar Sh2-157 tendremos que elegir una noche especialmente oscura, lejos de las nocivas farolas de la ciudad. La busqué hace unos meses con mi Dobson de 30 cm, si bien la noté extremadamente débil, motivo por el cual decidí esperar a observarla bajo mejores condiciones. Éstas aparecieron la pasada noche desde el observatorio del Moral, contando además con la suerte de poder observar por el Dobson de 40 cm. Apunté el grueso tubo hacia la nebulosa en cuestión (haciendo antes una visita de rigor a M52 y NGC 7635, que se encuentran colindantes) y puse el ojo tras el ocular de menor aumento, un Televue Panoptic de 41 mm. El campo se llenó de estrellas perfectamente puntuales y cristalinas, dándome la sensación de estar mirando por la escotilla de una nave espacial. Me sorprendió poder distinguir algunos trazos nebulosos, me animé a colocar un filtro UHC sobre la marcha y entonces el asombro hizo mella en mí. Un filamento de nebulosidad apareció en el campo del ocular, claramente definido y curvado, una de las partes más características de este objeto. El resto de la nebulosa cobró vida entonces, mostrándose de forma similar a las fotografías de larga exposición, aunque de una manera más tenue. Sh2-157 me recuerda enormemente a una mano semiabierta con tres dedos, y sus cuatro estructuras principales eran fácilmente visibles, sobre todo con visión periférica. Los dos “dedos” más meridionales aparecían con mayor claridad, ligeramente curvados, y una tercera prolongación se dejaba ver más allá, en dirección al cúmulo abierto NGC 7510 (que ya vimos en esta entrada).

Sh2-157.png

Los tres filamentos partían de una masa mayor de nubes en la que se distinguían al menos tres zonas diferenciadas, con la pequeña Sh2-157A brillando en torno a una estrella, como una fantasmagórica envoltura situada justo debajo de la prolongación central. Si hubiera dedicado más tiempo a su observación podría haber observado más detalles, no me cabe la menor duda, pero no todos los días puede uno disfrutar de 40 cm de apertura, así que con todo el dolor de mi alma tuve que apartar la mirada para viajar a otros lugares.

Sh2-157 - detalles

IC 1434, las cien estrellas del lagarto

La constelación del lagarto, Lacerta, es apenas reconocible entre la brillante porción de Vía Láctea que queda tras el Cisne. Sus dispersas y débiles estrellas no muestran ninguna forma especialmente llamativa, tan sólo una vaga versión de Casiopea. No es rica en objetos conocidos de cielo profundo, aunque el aficionado a los cúmulos abiertos puede saciar su sed en esta región, y hoy veremos uno de ellos: IC 1434.

Su descubrimiento se atribuye generalmente a Thomas Henry, en 1893, aunque hay quien apunta a Johann Elert Bode como su verdadero descubridor, en 1777. La galaxia M81, por ejemplo, también es conocida como la galaxia de Bode en honor a este astrónomo. Sin embargo, hay algunas lagunas en torno a IC 1434, siendo la principal debida a la descripción de Bode, que definió el cúmulo como un “cúmulo de estrellas”. Sí, tenía razón, pero lo cierto es que nunca podría haber resuelto sus estrellas con su telescopio habitual, sobre todo si tenemos en cuenta que las estrellas más brillantes del cúmulo alcanzan la magnitud 12. Por tanto, sólo hay dos opciones: o Bode usó un telescopio de mayor apertura que no menciona en ningún sitio u observó un cúmulo diferente (NGC 7243, más brillante, no dista mucho de IC 1434). Sin embargo, las coordenadas descritas por el astrónomo coinciden exactamente con la posición del cúmulo, por lo que el misterio permanecerá sin resolver. La distancia a IC 1434 se ha estimado entre 8.000 y 10.000 años luz, y la edad de sus estrellas parece llegar a los 800 millones de años, según un reciente estudio de 2011.

Alcanza un diámetro de 7 minutos de arco, que a la distancia referida supone unos 17 años luz, un cúmulo pequeño para su avanzada edad. Aunque la magnitud de sus estrellas más brillantes, como comentábamos con anterioridad, es de 12, su brillo conjunto alcanza la novena magnitud, haciéndolo distinguible con unos simples prismáticos bajo un cielo oscuro. Al telescopio IC 1434 es una sorpresa digna de disfrutar si estamos lo suficientemente alejados de la contaminación lumínica. Una nubecilla alargada se transforma en una horda de débiles estrellas que pueblan el centro del ocular. La mejor visión la aprecié con el ocular de 12 mm, a 125 aumentos, pudiendo contar casi un centenar de diminutas estrellas abigarradas. Se disponían longitudinalmente y se podían distinguir algunas alineaciones de estrellas más marcadas. Una neblina bañaba el fondo del cúmulo, con algunas prolongaciones que se adentraban más allá de sus bordes y que eran la manifestación de un mayor número de astros, demasiado débiles para ser distinguidos de forma individual.

IC 1434

Inauguración del observatorio del Moral (Cuenca)

Algunos ya habéis visto las fotografías del nuevo observatorio que vamos a inaugurar este viernes 28 de julio en el complejo rural El Moral, al lado de Valdecañas, a 20 minutos de Cuenca. El pasado jueves fuimos a impartir un curso sobre astronomía de cara a instruir a los futuros monitores que harán uso del observatorio. El curso duró desde el jueves por la tarde hasta el viernes por la mañana, y en él tratamos de manera general los distintos aspectos de la astronomía: historia, astrofísica, evolución del cosmos, orientación celeste… La noche del jueves pudimos estrenar, entre nube y nube, los distintos instrumentos que hemos instalado en el complejo, destacando el enorme Dobson de 40 cm de apertura y un C11 que se encuentra a resguardo en el observatorio motorizado. Los instrumentos que completan el arsenal son un Maksutov-Cassegrain de 180 mm de apertura, unos prismáticos 20×80 mm y otros tres prismáticos más pequeños, perfectos para navegar por el cielo a bajo aumento. Las imágenes que obtuvimos con el Dobson de 40 cm fueron dignas de recordar a pesar de tener que atravesar varias capas de nubes, aunque la noche inolvidable fue la siguiente, cuando el cielo se tiñó con el blanco de la Vía Láctea, esta vez sin nubes que importunaran. Las nebulosas deslumbraban la mirada tras el ocular, sin necesidad de filtros, y Saturno mostraba sus anillos con una nitidez asombrosa, así como las franjas de su superficie. La noche se fue sucediendo entre galaxias, cúmulos y nebulosas de todo tipo, destacando las planetarias que pudimos observar a elevados aumentos. A las 3 de la madrugada los asistentes se fueron y me quedé sólo con el Dobson, pudiendo explotarlo con más calma, con exóticos objetos que os iré enseñando a lo largo de estos días. El próximo viernes 28 de julio estaremos allí para la inauguración y para realizar una nueva observación, ¡os esperamos si estáis por la zona!

Semana de inactividad

Esta semana el blog sufrirá un letargo hasta el domingo, ya que nos vamos al complejo rural El Moral, al lado de Valdecañas (Cuenca) para impartir un curso de astronomía a los futuros monitores del observatorio que hemos montado allí. Observaremos a través del Dobson de 40 cm y del C11 que hay bajo la cúpula en uno de los cielos más oscuros de la península, trayendo más historias e interesantes objetos sobre los que hablar. ¡Espero que la calima nos dé un respiro estos días!

Una mariposa a lomos del Cisne (NGC 7026)

Si algo tiene la constelación del Cisne, además de cúmulos abiertos, son nebulosas planetarias para todos los gustos. NGC 7026, localizada en la vecindad del Cisne, es una de las más interesantes que podemos observar, y como muestra podemos disfrutar la siguiente fotografía del Hubble.

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Como se aprecia sin dificultad, NGC 7026 es una planetaria bipolar con una estructura que a menudo se define como “alas de mariposa”. Fue descubierta en 1873 por el observador de estrellas dobles Sherbourne Wesley Burnham, quien, por cierto llegó a descubrir también 6 objetos del catálogo NGC y 21 del catálogo IC. NGC 7026 se encuentra a unos 6000 años luz y es una poderosa fuente de rayos X, señal de la elevada temperatura a la que se encuentra el gas. Se encuentra formado por un torus gaseoso que rodea a la estrella central, probablemente fruto de la época en la que ésta era una gigante roja, mientras que dos grandes lóbulos salen de forma bipolar, expandiéndose a unos vertiginosos 54 km por segundo. La estrella central, de magnitud 14.2, presenta una temperatura de 80.000 grados centígrados, y su espectro recuerda al de una estrella Wolf-Rayet: esto se debe a que las capas externas de la estrella se han expandido, dejando entrever los elementos más pesados que forman parte del interior.

Teniendo en cuenta la distancia de la planetaria, sus 40 segundos de arco aparentes se traducen en un escaso año luz de diámetro, por lo que hablamos de una nebulosa pequeña y, seguramente, joven. Su magnitud 11, sin embargo, hace que sea un objetivo fácil de observar. Para distinguir sus detalles, eso sí, tendremos que usar elevados aumentos. Ya de inmediato, tras poner el ojo en el ocular a bajo aumento, pude apreciar perfectamente su forma bipolar, dos óvalos extremadamente pequeños separados por una fina línea, haciendo honor al nombre por el que también se la conoce, “la Hamburguesa”. Con el ocular de 5 mm, que me proporcionaba 300 aumentos, esta estructura se dejaba ver con mayor detalle aún, destacando que ambos “núcleos” no tenían una forma homogénea, sino que parecían alargarse hacia esquinas opuestas, lo cual no era más que el comienzo de sus lóbulos, que adoptaban la misma forma que otra planetarias como M76 o M27. No pude apreciar las clásicas “orejas” o “alas de mariposa” que se ven en fotografías de larga exposición, pero un débil halo rodeaba a la región central de NGC 7026, de forma ligeramente irregular, como si estuviera torcida, coincidiendo exactamente con la posición de estas alas.

NGC 7026

Para terminar, no podemos irnos de esta zona sin hacer una visita a IC 1369, un bonito cúmulo abierto que se encuentra a apenas 1 grado de distancia. Se aprecia como una quincena de estrellas que adoptan una forma redondeada, acompañadas de un fondo neblinoso y sugerente que no hace más que añadir interés a esta zona. Si disponemos de cielos especialmente oscuros podemos atrevernos, además, con otros dos objetos que comparten espacio con el cúmulo: Barnard 364, una nebulosa oscura, y PK 98-0.1, una bonita planetaria que nos recuerda enormemente a M76. Por supuesto, es muchísimo más débil y el simple hecho de apreciarla ya supondrá un gran aliciente.