El huso de la osa (NGC 5308)

Las galaxias lenticulares, cuando son vistas de perfil, tienen un encanto imposible de negar. Conocemos algunos famosos ejemplos, como NGC 3115 en la constelación del Sextante o M102,y hoy vamos a sumar una más a la lista:

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NGC 5308 se encuentra en la constelación de la Osa Mayor, situada a casi 100 millones de años luz de distancia. No se encuentra aislada en el espacio, sino que forma parte del denominado Grupo de NGC 5322 (una galaxia elíptica de la décima magnitud). NGC 5308 es, como decíamos, una galaxia lenticular, un tipo de galaxia caracterizado por la ausencia de brazos espirales y estrellas jóvenes, por lo que algunas hipótesis las señalan como sucesoras de las galaxias espirales. Su disco comprende unos 100.000 años luz de diámetro y es rico en estrellas de edad avanzada: muchas de estas estrellas se encuentran formando parte de los abundantes cúmulos globulares que rodean la galaxia y que pueden distinguirse como diminutos puntos en la imagen obtenida por el Telescopio Espacial Hubble. Las supernovas aparecen predominantemente en galaxias donde habitan estrellas jóvenes, por lo que fue un hallazgo peculiar la aparición de una supernova en 1996, alcanzando la quinceava magnitud.

Esta galaxia tiene la característica silueta de las lenticulares, con un núcleo brillante que forma parte de un denso bulbo, a partir del cual el disco se continúa a ambos lados, afilándose hasta desaparecer. Esta forma es la que le ha dado a NGC 3115 el nombre de “la Galaxia del huso”, y podremos apreciarla sin dificultad a través del telescopio, especialmente a elevados aumentos. Su magnitud es de 12.5, pero su tamaño reducido (unos 3 minutos de arco en su eje mayor) hace que podamos subir aumentos sin perder contraste, disfrutando de su llamativa silueta incluso con instrumentos de pequeña apertura.

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En torno a NGC 2820

Volvemos a la Osa Mayor para descubrir un secreto bien guardado, un grupo de galaxias que se encuentra a la considerable distancia de 85 millones de años luz y que se conoce como Holmberg 124:

ngc2820

La principal galaxia es la espiral que vemos de canto y que recibe el nombre de NGC 2820. Fue descubierta por William Herschel en 1791, junto con otra cercana galaxia, NGC 2814, y NGC 2805. Ésta última es la más brillante del grupo, aunque se encuentra un poco más alejada del resto. Muy cerca de NGC 2820 podemos ver una pequeña mancha que se corresponde con una galaxia lenticular, IC 2458, que pasó desapercibida hasta 1899, cuando fue descubierta por Guillaume Bigourdan. NGC 2820 es una galaxia de brote estelar, producido por la interacción entre las componentes del grupo galáctico. Sus dos cercanas compañeras, NGC 2814 e IC 2458, también muestran signos de interacción intergaláctica en forma de núcleos HII. De hecho, la pequeña IC 2458 también se conoce como Markarian 108, formando parte de un catálogo de objetos que muestran una importante emisión de radiación ultravioleta.

NGC 2820

Observar NGC 2820 no es complicado, si bien sus compañeras son harina de otro costal. Con una magnitud de 13.2, la galaxia principal aparece como una mancha alargada que alcanza los 4 minutos en su eje mayor, con los bordes bien delimitados si usamos visión periférica. Una cercana estrella nos servirá para orientarnos y buscar al resto de componentes. NGC 2814 se encuentra cerca de dicha estrella y aparece también como una estría fantasmal, más débil que la anterior, alcanzando una magnitud de 14.1. IC 2458 requerirá toda nuestra paciencia y cielos  verdaderamente limpios. Podremos verla entonces como una pequeña y difusa mancha, de apenas un minuto de arco de diámetro, que parece nacer en uno de los extremos de NGC 2820. Por momentos desaparece como si nunca hubiera estado allí, para reaparecer nuevamente cuando la mirada se aparta.

NGC 2820 detalles

M81 y M82 a través del Celestron Astro Fi 5

Debo confesar que cuando vi el telescopio que traía mi amigo Leo no pude evitar soltar una carcajada: no me podía imaginar que sería capaz de mantenerme entretenido durante horas y horas. Estoy hablando del Astro Fi 5 de la marca Celestron, un telescopio portátil de 125 mm de apertura y una focal de 1250 mm: sin embargo, es un Schmidt-Cassegrain, por lo que la longitud de su tubo es de apenas 24 cm, casi lo mismo que un folio de papel…

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No obstante, me guardé mis prejuicios mientras introducíamos en su mando Goto “M81” y el telescopio, con un leve sonido, se desplazada a través del cielo buscando su objetivo. Entonces me asomé y no pude más que proferir un “¡Anda ya!”. Me alejé del ocular para volver a mirar el tubo, intentando comprender cómo algo tan pequeño podía dar una imagen tan conseguida de M81 y M82, las dos conocidas galaxias de las que ya hemos hablado en esta entrada.

Con el ocular Televeue Panoptic de 24 mm el campo era bastante amplio y las estrellas, perfectamente puntuales, poblaban todo el campo. A esos 52 aumentos las dos galaxias entraban perfectamente de manera simultánea y se podían apreciar con visión directa sin mayor problema. M81 desplegaba una bonita forma ovalada en cuyo centro destacaba un núcleo estelar y brillante. La zona interna, el bulbo, resplandecía más que la periferia, que se extendía a ambos lados en un intento de parecerse a M31 cuando la observamos a través de un par de prismáticos (salvando las distancias, claro). M82 aparece algo más débil pero fácilmente visible como un trazo alargado y fantasma de brillo homogéneo. Un vistazo más atento, así como varios minutos de adaptación a la oscuridad, permiten apreciar, incluso a tan bajo aumento, la débil línea oscura que atraviesa su región central y que es un reflejo del inmenso brote estelar que ha tenido lugar recientemente en esta galaxia. Terminé la observación de esta pareja de objetos con una sonrisa en la cara, y no pude evitar seguir usando esta “pequeña” herramienta que mostraba cosas tan lejanas y débiles.

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La otra pareja de la Osa Mayor (NGC 5278)

Si llevaras poco tiempo en esto de la astronomía, te enseñara una imagen de la siguiente galaxia y te dijera además que se encuentra cerca de Mizar, en la Osa Mayor, probablemente pensarías que es M51, la famosa galaxia del Remolino:

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No irías muy desencaminado, salvo que su verdadero nombre es NGC 5278 y se encuentra 340 millones de años luz más lejos que la anterior. NGC 5278 es la galaxia principal, una espiral que se encuentra dominada por un prominente brazo que la rodea y la conecta con una galaxia más pequeña, NGC 5279, una espiral barrada que está saliendo más que perjudicada de este encuentro de proporciones colosales. Es mucho más pequeña y sus dos brazos se están deshilachando a merced del arrastre gravitatorio de su compañera. Una bruma engloba ambas galaxias, un inmenso halo compuesto por todas las estrellas y el gas que están desprendiéndose durante el encuentro. El brazo de NGC 5278 es el elemento más característico de la imagen, brillando con una intensa tonalidad azulada llena de condensaciones, fruto de una importante proliferación estelar que ha sido estimulada por la colisión entre ambas. Al igual que ocurría con M51 y NGC 5195, ambas van camino de unirse en unos dos mil millones de años, formando definitivamente una enorme galaxia elíptica sin forma definida.

No esperemos un objeto brillante como M51: su distancia estimada en unos 350 millones de años luz nos pondrá en preaviso de la dificultad de su observación. La más brillante fue descubierta por Wiliam Herschel en 1789, y 40 décadas después su hijo comprobó que una segunda nube se encontraba a su lado, NGC 5279. Halton Arp decidió incluirlas en su catálogo con el nombre Arp p239. NGC 5278 tiene una magnitud  de 13.5, y no olvidemos que es la más brillante de las dos. Aparece como una mancha redondeada, ligeramente alargada, débil y difusa. Para ver NGC 5279 necesitaremos una buena dosis de paciencia y un cielo oscuro. Así, por momentos, podremos apreciar, con visión lateral, una tenue nube, más pequeña, situada junto a la principal. Recuerda ciertamente a la visión que podríamos tener de M51 con un diminuto telescopio, lo cual no es poco cuando hablamos de estas inmensas distancias.

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Siluetas en la Osa Mayor (NGC 4605)

Nos vamos despidiendo de las galaxias primaverales, en esta ocasión con una peculiar galaxia que sorprenderá a cualquiera que la vea desde un cielo oscuro. Se trata de NGC 4605, una galaxia que se encuentra sobre la Osa Mayor, a medio camino entre M101 y M81.

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NGC 4605 que se sitúa a unos 15 millones de años luz, formando parte del conocido grupo de M81. En este grupo de galaxias podemos apreciar numerosas formas llamativas, peculiares y brillantes, como M82 con su gran actividad central, NGC 2403 con sus brazos espirales o la galaxia de Draco NGC 6503. Todas forman parte de una treintena de universos que se dispersan por un área relativamente grande del cielo, a una media de 12 millones de años luz de distancia. NGC 4605 es una galaxia enana espiral con una barra central que aparece inclinada respecto a nuestro ángulo de visión, por lo cual no se pueden diferenciar claramente sus brazos. Su tonalidad azulada y las múltiples condensaciones que bañan su superficie, así como esas nubes oscuras, son sólo una muestra del gran número de estrellas que se están formando en su interior.

NGC 4605 fue descubierta por William Herschel en 1790, apreciándola como una mancha alargada y difusa. Hoy, con telescopios de apertura media y en lugares alejados de la contaminación lumínica podemos llegar a apreciar su estructura irregular y los juegos de luces que nos ofrece, convirtiéndose en una agradable sorpresa para todo aquel que no la conozca. De entrada, a bajo aumento aparece como una mancha alargada perdida en un campo de pocas estrellas, algo que no es de extrañar en esta región del cielo. En cuanto usamos mayor aumento constatamos que no estamos ante una galaxia regular. Un núcleo brillante destaca en la región central de una nube alargada que se extiende a través de unos 5 minutos de arco de longitud. Otra región más brillante aparece justo al lado, y la difusa nube sigue un poco más allá, estrechándose conforme se acerca al extremo. Al otro lado, NGC 4605 se va ensanchando poco a poco, apareciendo una porción más luminosa abrazando el borde, dando la sensación de ser una isla independiente.

NGC 4605

Retorno a M101

Una de las metas de todo lo que hacemos, además de disfrutar, debería ser la autosuperación, y en la astronomía ala práctica nos permite ir mejorando en distintos aspectos, algo que podemos comprobar conforme pasa el tiempo. Hace dos años estuve observando los brazos en espiral de la galaxia M101, junto con algunas de sus regiones HII. En esta entrada podéis leer información sobre este maravilloso universo, y este es el dibujo que realicé:

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La otra noche, el cielo parecía estar lo suficientemente oscuro como para poder ofrecerme un buen rato con esta galaxia, así que decidí apuntarle con mi Dobson de 30 cm y usé un ocular de aumento elevado, a 214x, para empaparme de esos claroscuros que ocuparon el campo de visión. Los tres principales brazos aparecían bien definidos, partiendo de un centro muy brillante que se acompañaba de una estrella de magnitud 9. Las distintas regiones HII fueron apareciendo, salpicando sus brazos con la delicadeza de lejanas nubes de hidrógeno incandescente.

M101

Algunas están incluidas en el catálogo NGC, pero otras condensaciones no son más que el acúmulo de distintos grupos estelares, nebulosas y remanentes de supernova que, en conjunto, aparecen como regiones más densas. Especialmente intensa era la Región E, compuesta por al menos 72 objetos menores que se disponen formando una brillante hilera, contando las regiones F y H con otros tantos. Es sencillamente increíble que podamos apreciar objetos tan lejanos con dos sencillos espejos… La más poblada de estas condensaciones es NGC 5462, que en un tamaño relativamente pequeño acoge a 117 regiones HII, remanentes de supernova, cúmulos estelares y fuentes de UV y rayos X. Los habitantes de M101 deben alucinar cada vez que miran a esta región del cielo…

M101 B - detalles

La fuerza de NGC 3690

Uno de los grandes placeres de la astronomía es la capacidad de asombro que es capaz de hacernos sentir. La noche del 25 de marzo me disponía a buscar un objeto del cual sólo sabía su nombre, NGC 3690, una galaxia que se encontraba encuadrada en el “cazo” de la Osa Mayor, en una zona relativamente poco conocida. Lo que vi me hizo frotarme los ojos, alejarme del ocular para respirar profundamente y volver a mirar. La siguiente fotografía muestra uno de los objetos más sorprendentes que podemos encontrar en esta constelación, aunque su tamaño y su brillo no nos lo pongan precisamente fácil:

Foto NGC 3690.jpg

Los grandes ojos del Hubble nos muestran un baile entre galaxias ante el cual nadie puede quedar indiferentes. Halton Arp incluyó esta pareja de galaxias en su catálogo bajo el nombre de Arp 299, si bien no especificó sus nombres y, por tanto, la consecuente confusión ha reinado en torno a estos objetos. Parece ser que NGC 3690 hace referencia a las dos principales galaxias que se muestran en la fotografía, las dos gigantes que están interactuando, mientras que IC 694 es la pequeña galaxia esferoidal que aparece bajo ellas, ajena al encuentro intergaláctico y situada más allá, a unos 180 millones de años luz de distancia. Las dos grandes protagonistas, que llamaremos NGC 3690E (la oriental) y NGC 3690W (la occidental), se encuentran a 134 millones de años luz, una distancia ya de por sí considerable. Son dos galaxias barradas irregulares que, en el momento actual, presentan un estado avanzado de interacción, de manera que sus discos están entremezclados. Sus núcleos están extremadamente cercanos entre sí, a unos 20 segundos de arco que, a dicha distancia, corresponden a unos 15.000 años luz de separación. Jirones de gas se han desatado a su alrededor, una revuelta de estrellas que salen despedidas en todas direcciones, formando lazos y estructuras que no hacen más que reforzar la sensación de lucha cósmica.

Esta interacción tomó dimensiones más serias hace unos 700 millones de años, generando toda una oleada de formación estelar que se manifiesta en forma de múltiples condensaciones que se pueden apreciar en las fotografías de larga exposición. De esta manera, la emisión de ambas galaxias es extremadamente intensa en ondas de radio e infrarrojo (de hecho, son consideradas como ULIRG, las siglas de ultraluminous infrared galaxy). Presentan una abundante cantidad de hidrógeno molecular, equivalente a unas 10.000 millones de masas solares, así que podemos afirmar que hay gasolina de sobra para seguir formando estrellas durante mucho tiempo. Esta formación desbordada da lugar a la aparición de numerosas supernovas: desde el año 1990 se han registrado 8 de ellas, otro número que supera con creces a cualquier otra galaxia. Las dos últimas tuvieron lugar en 2010, una en cada galaxia, así que es de prever que pronto tendremos más para disfrutar.

El telescopio NuSTAR de la NASA ha observado las galaxias en el ultravioleta, confirmando la presencia de dos agujeros negros en sendas galaxias. El de NGC 3960W se encuentra activo, despidiendo ingentes cantidades de radiación ultravioleta. El otro parece quiescente, silencioso, aunque bien pudiera ser que estuviera rodeado de tanto gas y polvo que quedara oculto en el interior. En un futuro próximo, sea como sea, ambos agujeros negros estarán en su máximo esplendor, con una gran cantidad de gas y estrellas disponibles para servir de alimento.

Foto NGC 3690 rx.jpg

Pero esta pareja de galaxias tienen algo más para mostrarnos: continuamente hacemos hincapié en que el universo no es algo estático, que cada galaxia está en incansable movimiento. Pues bien, aquí tenemos una irrefutable prueba de que esto ocurre con Arp 299. Se ha descubierto la presencia de una cola de gas que alcanza los 587 millones de años luz, un rastro de gas que las galaxias están dejando a su paso. Situada al norte de las galaxias, este reguero cósmico ha debido tardar, al menos,  unos 750 millones de años en formarse. De esta manera las dos galaxias, con su turbulenta relación, acaban salpicando a sus compañeras más cercanas.

Foto NGC 3690 tail

NRAO/AUINRAO/AUI and Zoltan G. Levay (STScI) and Juan M. Uson (NRAO)

 

Y hablando de compañeras cercanas, vamos a mencionar a otra pareja de galaxias que se sitúan al lado y que se conocen como Arp 296. La principal componente, de magnitud 15.7, es una espiral que se llama PGC 35345, mientras que su compañera, de magnitud 18, recibe el peculiar nombre de SDSS J112850.64+583336.7. Por supuesto, quedan fuera de nuestro alcance, al menos ésta última, aunque siempre es interesante contemplar en fotografías el filamento que une a ambas galaxias.

Foto Arp 296

NGC 3690 tiene una magnitud global de 11, siendo detectable incluso en telescopios de 10 cm de apertura. No obstante, si queremos apreciar detalles tendremos que usar telescopios de mayor diámetro. La primera vez que observé estas galaxias con mi Dobson de 30 cm me llamó la atención su brillo, relativamente elevado. Aparecía como una mancha pequeña aunque definida, de apenas 2 minutos de arco de diámetro, por lo que decidí usar el ocular de 7 mm. A 214 aumentos y con visión lateral quedé sorprendido al comprobar que ahí había dos galaxias, no sólo una como tenía en mente. Aún más, pude apreciar algunas diferencias entre ellas. NGC 3690W aparecía más pequeña y redondeada, con un núcleo puntiforme que destacaba sobre su pequeño halo. NGC 3690E, al primer vistazo, parecía más tenue  y difusa, aunque en unos pocos segundos de adaptación se convirtió en un todo un regalo para la vista. Poseía una región interna más brillante que se disponía de forma alargada, de norte a sur, rodeada por un halo ovalado fácilmente visible. Sin embargo, al usar visión periférica mostraba una zona ensanchada, aún más débil, que se abría hacia el lado opuesto a su compañera, como un abanico fantasmal que no hacía más que dar fuerza al conjunto, a pesar de su pequeño tamaño. No vi rastro de IC 694, aunque debo decir que tampoco la busqué. Quedé tan embelesado con la pareja de galaxias que mis ojos siguieron tras el ocular hasta que mi vista, cansada por el esfuerzo, me obligó a descansar. Miré a la región interna de la Osa Mayor, pensando en la cantidad de objetos intrigantes que aguardarán esperando su momento…

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