Nueva visita al Escultor (NGC 253)

NGC  253Hace dos años publiqué una entrada sobre NGC 253. la conocida Galaxia del Escultor, siendo este objeto uno de los primeros que dibujé por aquella época (no estoy muy orgulloso del resultado pero la pondré como recuerdo). Este verano, cuando estuve bajo el mejor cielo que recuerdo en mucho tiempo, decidí visitarla de nuevo en profundidad, plasmando nuevamente mis impresiones sobre el papel. Volví a sorprenderme de su gran tamaño, que llega casi a los 30 minutos de arco, tanto como la luna llena. Su núcleo, brillante y bien definido, adquiere una forma  ovalada alrededor de la cual se dispone el resto de la galaxia al más puro estilo “Andrómeda“. De hecho, cualquiera que mirara por el ocular bien podría confundirse en un primer momento, pues NGC 253 comparte prácticamente el mismo ángulo que M31. A diferencia de su compañera, en la Galaxia del Escultor podemos apreciar sus brazos, especialmente el más meridional, que sale del núcleo y se retuerce hacia el oeste, bajo la atenta mirada de las tres brillantes estrellas que, formando un triángulo, nos servirán para reconocer esta galaxia en cualquier circunstancia. El segundo brazo, en el lado opuesto, es bastante más tenue pero se deja ver si tenemos una buena adaptación a la oscuridad, como una débil porción alargada que destaca ligeramente sobre el disco de la galaxia. Lo que más llamó mi atención fue esa banda oscura que se sitúa al norte del núcleo (por debajo en la imagen del ocular), uno de los múltiples filamentos de polvo que se disponen por la galaxia (recordemos que es una galaxia con una importante tasa de proliferación estelar). Podía verlo sin ninguna dificultad, incluso a mayor aumento, perfilando a la perfección cada uno de sus bordes, con una nitidez que pocas veces hubiera imaginado posible. Disfruté durante largo rato con este portento cósmico, haciéndome pensar en todos los objetos que debería volver a visitar una y otra vez…

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Con la fuerza de un solo brazo (NGC 7678)

Llega el otoño y volvemos a dirigir nuestra mirada al corazón de Pegaso, a un lugar aparentemente vacío que se oculta entre sus cuatro brillantes estrellas. En esta ocasión disfrutaremos de una de las galaxias del catálogo Arp de galaxias peculiares:

Foto NGC 7678

Copyright © J.Shuder

Estamos hablando de NGC 7678, también conocida como Arp 28, un buen ejemplo del subgrupo de “galaxias espirales con un brazo prominente” en el que Halton Arp colocó a este objeto. No hay más que ver cualquier fotografía de larga exposición para entender el motivo que empujó al astrónomo a incluirla en su catálogo. Es una galaxia espiral cuyos brazos se arremolinan a su alrededor, destacando uno de ellos de mayor grosor y brillo. Su superficie moteada deja entrever numerosas condensaciones, regiones de formación estelar fruto, probablemente, de alguna colisión anterior entre distintas galaxias. Esta huella de interacción intergaláctica puede seguirse alrededor de NGC 7678, apreciándose un halo difuso e irregular similar a tantas otras galaxias que han sufrido encuentros en el pasado. Tres supernovas se han detectado en la galaxia durante los últimos 16 años, todas ellas situadas, curiosamente, en el lado opuesto al prominente brazo. NGC 7678 se encuentra a una distancia de entre 140 y 180 millones de años luz, y su tamaño se estima en poco más de 100.000 años luz, algo menor que la Vía Láctea.

Tiene una magnitud de 12.7 y un tamaño de unos 2.5 minutos de arco en su eje mayor. Al telescopio destaca, en primer lugar, como una mancha difusa cuyo centro, puntiforme, brilla con mayor intensidad. Se encuentra rodeada por tres estrellas que forman un llamativo triángulo isósceles, que servirán para delimitar su posición si el cielo no es lo suficientemente oscuro. Una vez  tengamos la vista bien adaptada y veamos la galaxia con facilidad será el momento de tratar de ver su brazo espiral. Tuve que dedicarle varios minutos usando visión lateral, descansando a menudo la vista para no forzarla demasiado, pero finalmente pude detectar ese tenue detalle, como una fantasmagórica línea que aparecía y desaparecía ante mis ojos. Su buena posición estas noches de otoño, alta en el cielo poco después de anochecer, hace que merezca la pena hacerle una visita: NGC 7678 es, probablemente, una de las galaxias más lejanas que es capaz de mostrar parte de su estructura a tanta distancia de nosotros.

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El átomo por la paz (NGC 7252)

La constelación de Acuario, bajo cielos oscuros, nos depara aún muchas sorpresas accesibles a telescopios de baja apertura. Hoy vamos a centrarnos en un portento cósmico, un objeto que es capaz de despertar la imaginación de cualquier que contemple la siguiente fotografía:

Se trata de NGC 7252, también conocido como Arp 226 o con el poético nombre del Átomo por la Paz (Atom for the Peace). Su nombre deriva de su forma, que recuerda a la estructura de un átomo con las órbitas de sus electrones (aunque hoy en día sabemos que no son realmente así). El nombre es un homenaje al discurso de Eisenhower que, en 1953, puso de manifiesto el deseo de usar la tecnología nuclear para fines energéticos en vez de servir como armamento militar. Arp 226 es en realidad el resultado de la colisión entre dos enormes galaxias que se encuentran a una distancia de entre 220 y 300 millones de años luz. Los filamentos desprendidos son los regueros de estrellas y gas que han salido despedidos a raíz de esta colosal interacción, algo similar a lo que nos ocurrirá a nosotros cuando nos demos de bruces con la Galaxia de Andrómeda. Podemos apreciar condensaciones azuladas en estos filamentos, enormes regiones de formación estelar que se han visto estimuladas por el encuentro de distintas masas gaseosas. En el centro de esta masa de estrellas destaca una pequeña estructura en espiral, de apenas 10.000 años luz de diámetro, que no es más que el remanente de una de las galaxias que está participando en el encuentro intergaláctico. Destaca el color azul de esta zona, otra muestra más de las miles de estrellas que están siendo formadas en masa.

Foto NGC 7252 1

En este “mejunje” de estrellas destacan unos 500 objetos que han sido catalogados como cúmulos ultraluminosos. Estos interesantes grupos de estrellas son los precursores de los cúmulos globulares: con una edad comprendida entre los 50 y 500 millones de años, están plagados por gigantes estrellas azules, permitiéndonos conocer que, al menos una parte de los globulares, se forman en grandes nubes moleculares en momentos de importante proliferación estelar, como son estas colisiones entre galaxias. El más grande de estos cúmulos ultraluminosos se denomina W3 y tiene una masa 35 veces mayor que la de nuestro NGC 5139, omega Centauri, por lo que hablamos de verdaderos colosos espaciales. Tienen, además, diámetros en torno a los 600 años luz, superando con creces a la mayoría de los globulares de la Vía Láctea, que rondan el centenar de años luz.

Con una magnitud de 12.7, NGC 7252 es fácil de observar con instrumentos de aficionado bajo cielos oscuros. Se encuentra en la constelación de Acuario, a medio camino entre Folmahaut y Capricornio. Por muy grande que sea nuestro telescopio, tenemos que olvidarnos de ver esos prodigiosos filamentos, algo que nos tendremos que imaginar debido a su bajo brillo. Con el Dobson de 30 cm aparece como una esfera nebulosa que apenas llega a los 2 minutos de arco diámetro, con un núcleo bastante brillante que destaca sobre la periferia más débil. No hay más detalles que ver en esta pareja de galaxias, pero es, sin duda, un objeto fascinante por todo lo que esconde tras de sí, algo que no debemos olvidar cuando estemos recibiendo sus lejanos fotones. Sería una visión prodigiosa si se encontrara a unos pocos millones de años luz…

NGC 7252

Luces distantes en Andrómeda (Arp 113)

Al igual que la primavera, el cielo otoñal guarda una enorme variedad de galaxias, algunas solitarias pero otras unidas en grupos y cúmulos galácticos. Vamos a viajar hoy a Andrómeda para visitar un lejano grupo de galaxias situado a una distancia de entre 250-350 millones de años luz:

Se trata de Arp 113, un grupo de 8 galaxias que forman parte del conocido como Grupo de NGC 68, compuesto por unas 40 componentes.  Las galaxias de Arp 113 son las más brillantes de este grupo, aunque todas ellas rondan, como poco, la magnitud 14, por lo que necesitaremos cielos lo suficientemente oscuros. Aproveché para observar estas galaxias una noche en la que la estrella más débil que podía distinguir a simple vista se situaba en torno a la magnitud 6.2, y recuerdo que tuve que esforzarme para esas débiles manchas fantasmagóricas. La principal galaxia, NGC 68, es una lenticular de magnitud 13.9, que se encuentra formando un trío destacado junto  NGC 70 y NGC 71.

Arp 113

NGC 71 es otra lenticular de magnitud 14.4, mientras que NGC 70 es la más llamativa en fotografías de larga exposición: se trata de una galaxia espiral de magnitud 14.2 (algunas fuentes sitúan su brillo en 13.5) que fue descubierta en 1855 por R. J. Mitchell, asistente de William Parsons. Su tamaño se estima en unos 185.000 años luz, superando a nuestra Vía Láctea. NGC 67 y NGC 67A (magnitud 15.2 y 16, respectivamente) son dos galaxias elípticas de menor tamaño, en torno a unos 40.000 años luz, que aparecen como débiles puntos difusos. La única otra espiral de este grupo es NGC 72, que brilla con magnitud 14.7: NGC 72A, muy cerca, es una pequeñísima pero brillante (magnitud 13.7) elíptica, con un diámetro aparente de unos 0.2 minutos de arco). . Un poco más alejada de estas galaxias se encuentra NGC 74, una lenticular de magnitud 14.8 que presenta una silueta fina y alargada, aportando un toque diferente a esta familia de galaxias.

Arp 113 detalles

Principio y fin de un catálogo (grupo de NGC 3)

El catálogo NGC (New General Catalogue) es uno de los principales recursos para el astrónomo aficionado, una enorme fuente de datos con objetos de todo tipo, la mayoría de ellos al alcance de telescopios de apertura media bajo cielos oscuros. Fue compilado por Johan Ludvig Emil Dreyer a finales del siglo XIX, basado sobretodo en observaciones de William Herschel y su hijo. Cuando uno comienza en esta afición suele mirar los objetos del catálogo NGC con cierta sensación de miedo, como si estuvieran fuera de sus posibilidades, pero nada más lejos de la realidad: un gran número de estos objetos pueden verse con prismáticos, e incluso algunos son visibles a simple vista (como el Cúmulo Doble de Perseo, la Roseta o NGC 6231 en Escorpio).

Hoy presentamos un grupo de objetos especialmente interesante, no en su aspecto visual, sino porque conforman las últimas entradas del catálogo NGC y algunas de las primeras. Dicho en otras palabras, vamos a observar a NGC 3 y a NGC 4 en el mismo campo que NGC 7834, 7835, 7837, 7838 y 7840. Se encuentran en la constelación de Piscis, cerca de NGC 100 y de NGC 7814.

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La más brillante de ellas es NGC 3, una galaxia lenticular de magnitud 13.3: le sigue NGC 7834, una espiral de magnitud 14.3, ambas a una distancia similar de unos 200 millones de años luz. El resto de galaxias se sitúan mucho más allá, a unos 500 millones de años luz, por lo que también es de esperar que su brillo sea menor. NGC 7838 es una espiral de magnitud 14.6 que se encuentra extremadamente cerca de la pequeña y débil (magnitud 15.8) NGC 7837. Entre ellas apenas distan 0.6 minutos de arco y resolverlas será bastante complicado, siempre y cuando podamos distinguir a la escurridiza NGC 7837. NGC 4 es la más débil de este grupo de galaxias, brillando con una tímida magnitud de 15.9.

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NGC 7840 supone un tenue final de este catálogo, es una misteriosa y apagada galaxia espiral de tonalidad azulada que se deja ver con una magnitud de 15.2. Todas estas galaxias no serán más que borrones difusos y sin forma definida, oscuras manchas en un lugar del cielo donde ni siquiera brillan las estrellas, pero la posición que ocupan en un catálogo les da un aire distinto. Todos esos lejanos mundos comparten un lugar distante y a la vez cercano en una lista de objetos que una especie de seres vivos usa como referencia a la hora de observar el cielo desde un pequeño y azulado planeta que orbita una estrella amarillenta, una más del montón: y eso hace que esas manchas sean especiales.

NGC 3 detalles

La raspa del pez (NGC 100)

Piscis puede parecer una constelación relativamente pobre en objetos de cielo profundo: sin embargo, si rebuscamos un poco podemos encontrar sorpresas interesantes, como esta galaxia que observé con el Dobson de 40 cm del Observatorio del Moral.

NGC 100 es una galaxia espiral  que fue descubierta en 1885 por Lewis Swift, el famoso cazador de cometas, con un refractor de 40 cm de apertura. Se encuentra cerca de Algenib, gamma pegasi, ocupando una zona en la que las galaxias son más frecuentes (recordemos, por ejemplo, a la cercana NGC 7814 o la ingente cantidad de galaxias que forman parte del Supercúmulo de Perseo-Piscis). Se encuentra a unos 40 millones de años luz de distancia y su tamaño se estima en unos 70.000 años luz, prácticamente la mitad que la Vía Láctea. Presenta varias regiones HII en las zonas más centrales, pequeños puntos rosáceos que cuyo seno tiene lugar una importante proliferación de estrellas. En fotografías de larga exposición podemos apreciar una pequeña galaxia muy cerca de uno de sus extremos. Se trata de PGC 1509358, una débil galaxia que en realidad se sitúa mucho más lejos, a más de mil millones de años luz de distancia. Casi alcanza la magnitud 18, quedando fuera del alcance de instrumentos de apertura media (hace falta bastante más de 50 cm de apertura para poder acercarse a esta pequeña galaxia).

Sin embargo, con disfrutar de NGC 100 tendremos de sobra. Con unos 6 minutos de arco de longitud, es una de las galaxias más planas que podemos observar con instrumentos de aficionado, y seguramente una de las más atractivas de su tipo. Presenta una magnitud de 13.2 y un brillo superficial relativamente bajo, así que deberemos observar bajo un cielo oscuro para disfrutarla en su plenitud. La veremos entonces brillando fantasmagóricamente, como una tenue línea pintada sobre el lienzo de fondo, blanquecina y extremadamente fina. Su centro es más brillante; los extremos se pierden rápidamente a medida que se alejan, afinándose hasta desaparecer por completo.

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Las galaxias Taffy

Descubrí estas interesantes galaxias ojeando el atlas y viendo que tenían un nombre propio: Taffy… Instantáneamente captó mi atención y me encontré con un sistema de galaxias verdaderamente llamativo.

Foto Taffy

También conocidas como UGC 12914 y UGC 12915, las galaxias Taffy son dos galaxias situadas en la constelación de Pegaso a casi 200 millones de años luz. Allí, alejadas de grandes agrupaciones galácticas, estas dos espirales están interaccionando entre sí en un baile de proporciones cósmicas. Su último acercamiento fue hace 20 millones de años, y como consecuencia, un puente de gas se interpone entre ellas, como si no quisieran separarse del todo (algo que no va a ocurrir, puesto que ambas galaxias están abocadas a coalescer y formar una gran galaxia  elíptica). El conjunto emite una gran cantidad de ondas de radio, aunque la mitad de este tipo de radiación se distribuye en el puente de hidrógeno que separa las dos galaxias. En este puente reside una importante región HII que brilla intensamente en rayos X, fruto de la acción de jóvenes y masivas estrellas que estimulan el gas circundante. En UGC 12914 se ha encontrado un anillo de estrellas que destaca junto al núcleo, formado a raíz de un impacto a gran velocidad, lo cual no hace nada más que confirmar el encuentro entre las dos galaxias. UGC 12915 es una importante fuente de radiación infrarroja, señal inequívoca de un brusco brote estelar propiciado por la interacción.

Que la denominación de estas galaxias no nos impida disfrutarlas ya que, a pesar de pertenecer al catálogo UGC, su brillo es relativamente alto. UGC 12914, la más brillante de las dos, tiene una magnitud de 13.2, mientras UGC 12915 es de magnitud 13.9, ambas al alcance modestos telescopios bajo un cielo oscuro. Tienen un tamaño de unos dos minutos de arco, de manera que son visibles incluso a bajo aumento. Con el Dobson de 40 cm no tuve ningún problema para distinguir su recortada silueta contra el negro del cielo. Usé elevados aumentos, forzando el telescopio hasta unos considerables 562 aumentos, para distinguir algunos detalles más. UGC 12914, algo más pequeña, aparecía como una franja luminosa de brillo uniforme. Sin embargo, en UGC 12915 era fácil apreciar su núcleo brillante y puntiforme. Hacia el sur podía adivinar ota región algo más brillante, y en dicho extremo se curvaba ligeramente hacia su compañera, recordándome  a la pareja formada por NGC 4485 y NGC 4490 en Canes Venatici. Las galaxias Taffy son, sin duda, un espectáculo que merecería ser visitado  más a menudo.

Taffy