Planetarias en Hércules (NGC 6210, IC 4593, Abell 39)

La constelación de Hércules es famosa por M13, el gran cúmulo globular, además de M92 y alguna estrella llamativa. Sin embargo, presenta una variedad importante de objetos, pasando por nebulosas planetarias y abundantes galaxias. Hoy vamos a estudiar tres de sus principales nebulosas planetarias, cada una de un catálogo distinto.

La primera de ellas, y la más asequible a la mayoría de telescopios, es NGC 6210, también llamada la Nebulosa de la Tortuga. Con una magnitud de 8.8, pasó desapercibida al exhaustivo examen del firmamento de Wiliam Herschel, siendo descubierta en 1825 por Otto Struve, el famoso observador de estrellas dobles. Situada a unos 6.500 años luz de distancia, NGC 6210 es una planetaria que mide 1.6 años luz de diámetro y muestra una gran variedad de formas en su estructura, que se encuentra fundamentalmente formada por varias capas gaseosas que han sido expelidas en distintas fases de la estrella moribunda. Además, los vientos resultantes de la expulsión de estas capas han causado la formación de filamentos curvados que se retuercen en una maraña de gas, proporcionando una interesante imagen en fotografías de larga exposición.

Foto NGC 6210.jpg

NGC 6210 es apreciable en el buscador si la noche es oscura como una estrella más, siendo visible su estructura al mirar por el ocular. A bajos aumentos ya se aprecia como una estrella borrosa, pequeña y difusa, y si la estabilidad atmosférica nos lo permite podremos ir más allá. En mi caso pude llegar hasta los 300 aumentos, corroborando su gran brillo superficial, que apenas se vio afectado. En un primer momento pude apreciar la nebulosa con una forma algo irregular, que no era claramente esférica. Tras varios minutos de adaptación y con visión lateral conseguí apreciar, en momentos de buena estabilidad, dos pequeñas y débiles prolongaciones a ambos lados que podrían interpretarse como la cabeza y la cola de la tortuga. No conseguí ver, sin embargo, la estrella central, que con una magnitud de 12.3 debería ser visible con relativa facilidad. Sin embargo, como ocurre con otras planetarias similares, el alto brillo superficial se encarga de enmascarar a la estrella. Podemos deleitarnos mientras con la cercana estrella TYC2058-280-1, un astro de espectro K, una gigante roja que brilla con un atractivo tono anaranjado.

NGC 6210.png

Tenemos que desplazarnos ahora unos 14 grados al sur, muy cerca de la cabeza de la Serpiente (aunque todavía en los dominios de Hércules) para contemplar la siguiente nebulosa planetaria, denominada IC 4593. Es más pequeña que la anterior, tanto de forma aparente como real. A unos 3500 años luz de nosotros, su diámetro apenas alcanza los 0.2 años luz, lo cual habla en favor de su relativa juventud. También presenta varias capas superpuestas entre sí, así como dos jets de material ionizado que recuerdan a los de NGC 6826. A la hora de observarla tenemos que tener en cuenta su Foto IC 4593pequeño tamaño, de unos 15 segundos de arco, por lo que puede pasar fácilmente desapercibida a bajos aumentos. En este caso sí podremos observar su estrella central, de magnitud 11, rodeada por una pequeña esfera nebulosa. A la hora de observarla no debemos olvidar lo que es ese diminuto cuerpo celeste, una estrella moribunda que está expulsando sus capas externas a una velocidad de 12 km por segundo y el futuro que le espera a nuestro sol. Además, justo al lado, compartiendo campo a 214 aumentos, tenemos una bonita estrella doble que muestra un contraste cromático interesante. Su componente principal tiene una magnitud de 8.5 y muestra un color amarillento, mientras que la secundaria, de magnitud 9.6, es claramente rojiza, ambas separadas por unos 7 segundos de arco. Son de tipo espectral A, por lo que el contraste debe ser resultado de la leve diferencia de magnitud. Sea como sea, nebulosa y estrella doble forman una estampa digna de disfrutar durante un buen rato.

IC 4593.png

Por último, vamos a observar una de las mayores nebulosas planetarias que se conocen, así como también una de las más longevas. Me atrevería a decir que es, además, una de las más bellas que se pueden ver en fotografías. Se trata de Abell 39, que podemos encontrar a unos 5 grados de NGC 6210 en dirección a la constelación de Corona Borealis. Su pertenencia al catálogo Abell ya nos debe poner en preaviso de que necesitaremos cielos extremadamente oscuros para poder distinguirla, así que estamos advertidos. Esta planetaria es famosa por formar una esfera casi perfecta, como una pompa de jabón azulada flotando en medio del cosmos, a una distancia de casi 7000 años luz. Tiene un diámetro de 5 años luz, consecuencia de una expansión que lleva activa desde hace más de 20.000 años. Presenta pequeñas variaciones en cuanto brillo y densidad, producidas probablemente por pequeñas variaciones en la emisión de la estrella central. Ésta se encuentra levemente desviada del centro exacto, sin un motivo aparente que lo explique. Una posible razón sería que la expulsión de gas a modo de chorro podría haber desplazado la estrella como un globo que se desinfla y sale disparado. Los bordes, más densos, se van expandiendo a la vertiginosa velocidad de 35 km por segundo, así que es cuestión de tiempo que se vaya dispersando por el espacio, desapareciendo de nuestra vista de manera definitiva y dejando en su interior a la pequeña e imperecedera enana blanca. Esta estrella tiene una magnitud de 15.5, por lo que requerirá un cielo bien oscuro para distinguirla.

Foto Abell 39

A la hora de observar Abell 39 tenemos que tener en cuenta que su magnitud aparente, de 13.7, se halla repartida en una circunferencia de casi 3 minutos de arco de diámetro, por lo que es extremadamente débil. Con mi Dobson de 30 cm estuve un buen rato en la zona, probando diferentes aumentos, intentando encontrarla, sin saber muy bien por entonces cuál era su tamaño. El cambio súbito llegó al usar el filtro OIII, momento en que la nebulosa apareció por arte de magia. Débil, etérea, sólo visible con visión lateral, pero perfectamente distinguible como una esfera perfecta de bordes muy bien definidos. Su gran tamaño la hace adecuada para disfrutarla a bajos aumentos. En mi caso usé el ocular Panoptic de 2 mm, que me otorgaba unos cómodos 62.5 aumentos y mostraba un campo estelar relativamente abundante, poniendo así punto y aparte a una visita por las principales nebulosas planetarias de la constelación.

Abell 39

2 Respuestas a “Planetarias en Hércules (NGC 6210, IC 4593, Abell 39)

  1. Hola Miguel Angel,
    Abell 39 es uno de esos objetos que se me llevan resistiendo desde que inicié mi afición.Aún así sigo perseverando en mi intento de poder observarla.
    Buen post de esta esquiva y preciosa planetaria.
    Agusti

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