Lindando con NGC 7789

La observación de hoy es el complemento ideal para cuando abordemos NGC 7789, el maravilloso cúmulo abierto de Casiopea del que ya hemos hablado con anterioridad. Los compañeros elegidos se encuentran muy cerca del cúmulo, y son una estrella doble y una nebulosa planetaria.

La estrella doble es Sigma Cassiopeiae, un brillante sistema binario que brilla con una magnitud de 4.88, visible por tanto a simple vista junto a uno de los extremos de la constelación. Situada a unos 5.000 años luz de nosotros, sus estrellas son de tipo espectral B, azules, pero llama la atención su diferencia de magnitudes. Mientras que la principal es una gigante azul (8 veces más grande que nuestro Sol), de magnitud 5, su compañera es más pequeña, brillando con una magnitud de 7. Parece ser que constituyen un sistema múltiple físico, girando una alrededor de la otra, aunque se desconoce con exactitud su período. Varios miles de años tienen que pasar seguramente para que completen una vuelta. Tras el ocular presentan una separación de tan sólo 3.1 segundos de arco, y la secundaria no parece especialmente azul, sino que brilla con cierta tonalidad amarillenta, efecto de la diferencia de brillo entre ambas. La magnitud de 7 de la secundaria hace que no quede eclipsada por la principal, aunque si la atmósfera se encuentra turbulenta o la observamos cuando Casiopea se encuentra bajo la estrella polar, como fue mi caso, parecerá algo más difícil de lo que es. La mejor etapa para observarla es en verano y otoño, cuando la constelación se alza y alcanza su punto más elevado.

Sigma Cas.png

El otro objeto que acompaña a NGC 7789, algo más alejado, es una nebulosa planetaria que pertenece al catálogo Abell, con lo cual podemos tachar otra de esta peculiar lista de decesos estelares. Se trata de Abell 84, una planetaria de magnitud superior a 13 y brillo superficial muy bajo, que complica su observación para aberturas pequeñas. En fotografías de larga exposición puede apreciarse una interesante esfera con los bordes más engrosados, destacando una estrella que parece insertada en un extremo a modo de perla de un anillo. Recuerda a una versión más pequeña y difusa de Abell 33, que veremos en breve.

Foto Abell 84

Abell 84 no es un objeto sencillo de observar. Se puede encontrar sin problemas a partir de NGC 7789, a medio camino hacia la constelación de Pegaso. Si la noche es oscura y observamos a aumentos moderados, podremos percibir, una vez que nuestra vista se adapte a la oscuridad, cierta nebulosidad junto a nuestra estrella objetivo. Dedicándole más tiempo su forma redondeada se manifiesta algo más, aunque sigue siendo apenas un fantasma difuso. Es el filtro OIII el que finalmente permite captarla con mayor nitidez, y a pesar de ello necesitaremos hacer uso de visión lateral para contemplarla sin problemas. Su estrella central es completamente invisible a nuestros instrumentos, pero podemos imaginarla en algún lugar en medio de esa burbuja cósmica que tan tenue se nos muestra. La mayor parte de las 86 nebulosas del catálogo Abell son tan débiles que nuestra principal prioridad debería ser poder atisbar algunos de sus fotones.

Abell 84.png

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